


La actividad permitió a los jóvenes aplicar sus conocimientos en manejo responsable, higiene y aprovechamiento de recursos, reforzando así su formación integral. Además, la práctica generó recursos económicos que fortalecen el trabajo de su GAAP.






A través de la iniciativa Mi Escuela Coopera, los estudiantes desarrollan competencias clave como la organización, el emprendimiento, la administración de recursos y la generación de valor agregado en la producción agrícola. Estas experiencias no solo consolidan su aprendizaje, sino que también contribuyen a la sostenibilidad del agro en Honduras y al desarrollo de sus comunidades.
Con cada paso, la juventud agrícola demuestra su compromiso con la construcción de un futuro más justo, productivo y solidario.
#MiEscuelaCoopera #EscuelaLuisLanda